La planificación para un implante dental comienza con una evaluación inicial del paciente, donde se recopilan datos sobre su historial médico y oral.
Se realizan radiografías panorámicas y/o periapicales para evaluar la salud oral general, la cantidad y calidad del hueso en la región del implante. Estas imágenes proporcionan una visión inicial de la anatomía oral. Para obtener información más detallada sobre la estructura ósea en la zona del implante, se realiza una tomografía computarizada dental. Las imágenes tridimensionales resultantes son esenciales para evaluar la densidad ósea, la altura y la anchura disponibles, así como la ubicación de estructuras importantes. Esta última siendo la más utilizada en la actualidad.
Paciente que presenta zona edéntula a nivel del 11 se le realiza tomografía, la cual podemos concluir que; zona sin diente con calidad de hueso tipo cuatro (Capa delgada de hueso cortical rodeando un núcleo de hueso trabecular de baja densidad). (Lekholm & Zarb). Reabsorción moderada a avanzada del reborde residual. Se realizan reconstrucciones tridimensionales y cortes multiplanares en 11, 12, 21, con mediciones en 11 (observar imagen anterior).