Son lesiones más complejas debido a la afectación del cemento, de la dentina, la pulpa y el ligamento periodontal, es por esto que se realiza una evaluación clínica del paciente para identificar signos y síntomas de una posible fractura radicular. La información clínica proporcionada por el odontólogo tratante guía la necesidad de imágenes radiológicas dependiendo de la ubicación y la extensión de la fractura. Las radiografías periapicales son comúnmente utilizadas para visualizar detalles en la región radicular, mientras que en casos más complejos, se puede optar por tomografías computarizadas (TC) dentales para obtener imágenes tridimensionales detalladas.
En este caso, se le realiza tomografía al paciente en zona del 36 y al realizar rotación de 360° del diente sobre su propio eje, hay línea de baja densidad en sentido vertical y oblicuo en cara distal y levemente hacia lingual en la corona y tercio cervical radicular, desde la cámara pulpar hacia distal del molar, compatible con fisura por fractura radicular y de la corona, no desplazada en 36. Descartada la posibilidad de estar frente a un artefacto tomográfico. Por eso la evaluación clínica es muy relevante en este caso.